Reto 21 días - Cuarta Parte "Dieta 2"

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En la entrada anterior hablábamos de los principios básicos que debes incorporar para hacer de este #reto21dias más efectivo con tu dieta. Ahora vamos a focalizarnos y desmenuzar tu proceso, para que en la medida en la que  estés más comprometido con tu cambio, tengas más herramientas de gran valor y cumplas con aquellas metas que ya no puedes posponer más. Recuerda nuestra sugerencia de comenzar tu proceso de la mano de un profesional en el campo de la salud, además siempre es mucho más efectivo hacer este reto acompañado de un proceso de #CoachingExcepcional .

A continuación revisaremos los 6 pasos que se deben cumplir para hacer del #reto21dias en la DIETA algo real:

A.Revisa tus creencias

B. Lo que te motiva está adentro

C. Ama el proceso no el resultado

D. Se fiel a tu estrategia

E. La crisis del 3 día

F. Apóyate en una comunidad

 

A. REVISA TUS CREENCIAS: Lo que crees va creando tu realidad, entre más rápido te des cuenta de este presupuesto más rápido comenzaras a ver el destino como un aliado tuyo y no ese misterioso camino que te queda por recorrer y no puedes cambiarlo. Las creencias son simplemente mensajes incrustados en nuestra mente que encuentran la manera de hacerse notar con las experiencias, son un poco fastidiosas cuando son creencias limitantes, pero cuando son creencias poderosaste encantas con ellas y las atesoras. Para comenzar tu #reto21dias con la dieta, primero debes revisar tus creencias y para esto te recomiendo seguir estos tres simples pasos

1. Explora en tu pasado: Revisa los comportamientos más comunes de tu pasado con respecto a la comida. Que comías, con quien comías, cuáles eran los rituales asociados a la comida, que emociones estaban atadas a la comida, etc. Probablemente te darás cuenta de que muchas de las creencias que tienes con respecto a la comida vienen de aprendizajes vicarios, ideas heredadas de nuestros cuidadores que aunque bien intencionadas, pueden llegar a ser limitantes, algunos ejemplos de estas creencias son: “Comer harto significa ser prospero”, “la comida une a la familia”, “la comida está en la celebración”, “Si no hay comida, el plan es malo”, “debo sentir culpa si no me lo como todo”, “comer en restaurante es más rico”, “todo lo que es rico engorda”, “si es light o diet o zero no engorda”, “adelgazar es un martirio”, etc.

2. Pregúntate ¿a quién le conviene que seas saludable?: Acá es muy importante que empieces a abrir los ojos y darte cuenta  de que muchas de las ideas con respecto a la nutrición están fundamentadas en enriquecer las grandes corporaciones productoras de alimentos, tanto así que en USA la epidemia de obesidad ha sido tratada de manera superficial a pesar de la fuerte evidencia en contra de estas empresas. Ni las grandes corporaciones de alimentos, ni la TV, ni los infomerciales, ni los productos fitness, ni siquiera algunos médicos quieren que te mantengas saludable o que consumas para tu bienestar. Piénsalo bien, nuestra cultura occidental no está preparada para atender el problema de una manera preventiva, no ha llegado todavía ese nivel de evolución a nuestras vidas. Nosotros mismos tenemos que ser responsables por nuestra propia salud, siendo inteligentes con respecto a lo que vemos y generando un gran criterio con respecto a nuestras decisiones de consumo.

3. Infórmate, edúcate, instrúyete: Las bendiciones de nuestra era informativa te dan la ventaja de estar informado, mientras el internet siga siendo libre y nosotros por nuestro lado sigamos desarrollando ese maravilloso criterio intelectual y EMOCIONAL, tendremos la capacidad de educarnos por nosotros mismos, escudriñar en ese fantástico mundo de la nutrición, instruirnos con respecto a nuestros cuerpos e incorporar nuevas creencias poderosas.

B. LO QUE TE MOTIVA ESTÁ ADENTRO: Recuerda que no te motiva el estímulo, te motiva el significado y la representación que le das a aquel estimulo. Para nadie es un secreto que el hambre es un motivante fundamental para el ser humano, pero te sorprenderías si supieras lo que algunas personas deciden hacer por encima de su necesidad de comer. La fuerza, la flexibilidad, el buen desempeño deportivo, son unos de los casos más significativos que nos pueden desmontar la idea de la motivación desde el hambre y nos invitan a la motivación hacia la alimentación saludable. Los tres siguientes pasos nos ilustran como podemos aprender sobre cómo cambiar nuestra motivación para comenzar nuestro #reto21dias con la dieta.

1. Consciencia vs Adicción: Muchas veces desconocemos nuestras adicciones porque simplemente los vemos como comportamientos regulares, que creemos que no hacen daño y además de nosotros mismos son comportamientos que tiene un gran número de personas. Por ejemplo con el azúcar, es sorprendente ver como las personas empiezan a sufrir jaquecas intensas, cambios de ánimo y hasta descompensaciones cuando dejan de consumir azúcar refinada. La motivación es precisamente aquello que nos mueve, para bien o para mal y muchas veces ignoramos aquellos incentivos fantasma con los que decidimos cual va a ser nuestra próxima comida (azúcar refinada, carbohidratos complejos, grasas trans, etc). Lo contrario de la adicción es la consciencia, precisamente porque te DAS CUENTA de los comportamientos que antes eran inconscientes y perjudiciales, cuando nos entregamos al ejercicio de la consciencia le abrimos el camino a lo saludable.

2. La emoción más intensa gana: La mayoría de las dietas fracasan porque la motivación a seguirlas se acaba, precisamente porque la determinación de comenzar una dieta muchas veces es fundada por una emoción de malestar, desagrado al ver nuestro cuerpo obeso, culpa despues de un atracón de comida, odio a nuestra propia imagen, etc. Cuando estamos al frente de nuestro restaurante favorito, el deseo le gana a cualquiera de estas motivaciones (odio, desagrado, culpa, etc). El ser humano está diseñado para sentirse mejor, si la emoción de deseo es más intensa y de mayor agrado, vamos a ir por ello y no vamos a seguir con la dieta. Por esto mismo hay que invitarnos a una motivación más grande, algo que nos lleve al largo plazo, una emoción de bienestar que sea más fuerte que aquel deseo y nos empuje a la meta y no a aquel pecadillo justificable de momento, que tal el amor propio por ejemplo.

3. Emociones duraderas, motivaciones duraderas, resultados duraderos: Las emociones tangenciales como el deseo y el placer, son de naturaleza intensa y por ello mismo, nos empujan a mecanismos bucle donde comenzamos de nuevo el ciclo vicioso con la comida. De repente has experimentado alguna vez motivaciones a largo plazo en una dieta, como por ejemplo, la felicidad de que te quede un vestido para una fiesta esperada, o la seguridad de lucir tu cuerpo en bikini para un paseo, o el poder de rendir mucho más para un partido de futbol, etc. Ahora imagina si ese poder, esa seguridad y esa felicidad están atadas a una autoimagen saludable y duradera, el placer de un plato grasoso perderá la contienda para siempre.

C. AMA EL PROCESO NO EL RESULTADO: Así como nos enamoramos del triunfo nos enamoramos del juego, el ser campeones es solo una consecuencia de un excelente trabajo que hemos aprendido a disfrutar en el camino. La cima de la montaña no sería lo mismo sin el camino que la precede, el proceso natural de la vida nos dice que nos podemos enamorar del proceso más que del resultado.

1. No a la trampa del premio: Todos, por lo menos en occidente, tenemos la programación mental de fijarnos en la meta, el refuerzo positivo, la orientación al logro y esto no está mal, el problema es cuando esta programación se nos convierte en una obsesión. La trampa del premio consiste en que el sujeto se va sentir bien consigo mismo si y solo si llega a su meta, el camino no tiene relevancia para él y el posible fracaso es un vacío al que hay que huirle, temerle y no se le va a aprender nada.

2. Enfócate en el camino: Esto trata precisamente de la posibilidad de encontrar emociones de bienestar atadas al proceso, la libertad que siento cuando estoy corriendo, el regocijo que experimento cuando estoy leyendo un libro, la confianza que me tengo cuando decido no comer el acostumbrado dulce, el entusiasmo de pasar una noche más cerca de mi meta y la seguridad que siento cuando puedo decir NO a una comida que anteriormente me hubiera gustado.

3. Hacer rituales: Disfrutamos más algo cuando lo rodeamos de actitudes que tienen un sentido estructurado y metódico, algo así como cuando alguien ve una película y tiene que ir por su manta favorita, cerrar la ventana, apagar el celular, agarrar sus crispetas y ahí si darle play a la peli. O cuando alguien quiere leer un libro y tiene que ponerse el atuendo cómodo adecuado para hacerlo, alistar su bebida caliente, sentarse en su ligar favorito del sofá y ahí si empezar a leer. Lo mismo puedes hacer con la comida, transforma las costumbres pasadas de pedir el domicilio o comer al frente de la tv y más bien alista la mesa, pon los cubiertos adecuados, ambienta el espacio con música y hasta puedes prender una vela para conectarte con el ritual de comer saludable. Es increíble la profunda diferencia que esto hará en tu cerebro, te predispones a algo importante y le das ese significado transcendental y hasta místico a cuidarte.

En la próxima entrega continuaremos con los 3 pasos faltantes de este maravilloso reto, se fiel a tu estrategia, la crisis del tercer día y apóyate en una comunidad, así que mantente conectado con nosotros y recuerda dar like, compartir y comentar tus progresos, te hablo Nicolas Bahamon deseándote una vida plena y excepcional.

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